Durante el mes de agosto de 2026, en el marco del Proyecto AURA, se desarrollaron las primeras sesiones correspondientes al componente de Salud Integral, orientadas a fortalecer conocimientos, prácticas de autocuidado y herramientas que contribuyan al bienestar físico y emocional de las mujeres participantes.

Los encuentros se desarrollaron en la sede de DYA en Monte Sinaí, a través de metodologías participativas que promovieron el diálogo, la reflexión, el intercambio de experiencias y la construcción de espacios seguros y de confianza entre las participantes.

Uno de los temas trabajados durante el mes fue la salud sexual y reproductiva. En esta sesión se abordaron contenidos relacionados con el conocimiento del cuerpo, la anatomía básica del aparato reproductor femenino y masculino, el ciclo menstrual, la fertilidad, el autocuidado y la identificación de signos de alarma que requieren atención médica. Además, se generaron espacios para aclarar dudas, mitos y creencias relacionadas con la salud sexual y reproductiva, favoreciendo el acceso a información clara y confiable para la toma de decisiones y el cuidado de la propia salud.

Asimismo, se desarrolló una sesión orientada a reflexionar sobre la importancia de la salud mental y el bienestar en la vida cotidiana. Este espacio permitió acercar a las participantes al concepto de salud mental desde una perspectiva integral, reconociendo que el bienestar emocional forma parte de la salud y que está relacionado con la manera en que nos sentimos, afrontamos las situaciones cotidianas, nos relacionamos con otras personas y buscamos apoyo cuando lo necesitamos. La sesión permitió, además, promover el autocuidado y la importancia de reconocer y expresar las emociones, identificar situaciones que pueden afectar nuestro bienestar y fortalecer recursos personales y redes de apoyo.

Como parte de este proceso de abordaje de la salud mental y el bienestar emocional, se desarrolló también la sesión “Mi historia, mi cuerpo y mis decisiones: Eligiendo un camino diferente”, desde un enfoque de género, derechos humanos y sororidad. El espacio estuvo orientado a reconocer las experiencias de vida, las fortalezas personales y los recursos que han permitido a las participantes afrontar diferentes situaciones y dificultades.

Durante este encuentro se trabajaron herramientas para identificar las manifestaciones del estrés en el cuerpo y favorecer la regulación emocional. Asimismo, las participantes reflexionaron sobre aquellas fortalezas que les han permitido seguir adelante frente a situaciones difíciles, reconociendo recursos como la perseverancia, la capacidad de pedir ayuda, establecer límites, buscar información, aprender y comenzar nuevamente.

Las actividades desarrolladas durante agosto permitieron avanzar en una comprensión de la salud integral que articula el cuidado del cuerpo con la salud mental y el bienestar emocional, el acceso a información, el reconocimiento de las propias fortalezas, el autocuidado, la construcción de redes de apoyo y la toma de decisiones informadas.

De esta manera, el Proyecto AURA continúa generando espacios de encuentro, aprendizaje y acompañamiento que buscan fortalecer las capacidades de las mujeres participantes, promoviendo su autonomía, su bienestar y la construcción de sus proyectos de vida.

¡Acompañamos tu camino, fortalecemos tu futuro!