DYA participó en la I Jornada Pedagógica de Educación General Básica en Ibarra con una conferencia magistral y talleres sobre acompañamiento socioemocional en el aula.

Del 19 al 21 de agosto de 2026, DYA participó en la I Jornada Pedagógica de Educación General Básica: “Desafíos y estrategias para garantizar trayectorias educativas exitosas”, organizada por el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura en Ibarra.

La participación de DYA puso sobre la mesa una reflexión central: para cerrar las brechas educativas y garantizar trayectorias exitosas, no basta con recuperar contenidos. Es fundamental construir vínculos significativos entre docentes y estudiantes.

Cerrar brechas comienza por comprender a los estudiantes

El 19 de agosto, Juan Samaniego, director ejecutivo de DYA, presentó la conferencia magistral “Cerrar brechas no es acelerar contenidos: comprender el rezago escolar para transformar trayectorias educativas”.

Durante su intervención, planteó la necesidad de mirar el rezago escolar más allá de los contenidos que un estudiante no ha logrado aprender. Cerrar brechas no significa simplemente avanzar más rápido o intentar recuperar, en menos tiempo, aquello que quedó pendiente.

Implica comprender las trayectorias, los contextos y las experiencias de cada estudiante.

En ese proceso, el vínculo entre docentes y estudiantes ocupa un lugar fundamental. La relación que se construye en el aula puede marcar la diferencia entre una experiencia educativa que expulsa o una que acompaña; entre un estudiante que pierde el interés y uno que encuentra razones para seguir aprendiendo.

Los estudiantes no solo aprenden una asignatura. También aprenden de la pasión, el interés y el sentido que sus docentes son capaces de transmitir sobre aquello que enseñan.

El docente como puente

La conferencia también propuso mirar a los docentes como un puente fundamental entre la política pública, la normativa y los currículos, y lo que finalmente ocurre en las aulas.

Las políticas educativas pueden establecer objetivos, lineamientos y contenidos, pero su llegada a la experiencia concreta de cada estudiante está atravesada por las prácticas educativas y por las relaciones que se construyen cotidianamente en la escuela.

Esto plantea preguntas necesarias: ¿cómo se construye ese puente? ¿Qué necesitan los docentes para traducir las políticas educativas en experiencias significativas? ¿Cómo puede la escuela generar ambientes que respondan a las distintas realidades de sus estudiantes?

Acompañamiento socioemocional: una parte esencial de la experiencia educativa

Los talleres “Acompañamiento socioemocional en el aula” estuvieron a cargo de Álvaro Muriel, coordinador de proyectos de DYA, y Nancy Torres, especialista en educación de DYA, y reunieron a cuatro grupos diferentes de docentes los días 19 y 20 de agosto.

A partir del intercambio de experiencias, las y los participantes reflexionaron sobre preguntas como:

  • ¿Qué descubrimos sobre la gestión del acompañamiento socioemocional en la práctica?
  • ¿Qué barreras normativas, institucionales o de tiempo limitan un acompañamiento efectivo?
  • ¿Qué prácticas concretas pueden implementarse en el aula y en las instituciones para fortalecer las trayectorias educativas?

El espacio permitió que los docentes compartieran experiencias, desafíos y estrategias construidas desde su práctica cotidiana.

Una educación que acompaña

La participación de DYA en esta jornada reafirma una convicción construida desde su experiencia: las trayectorias educativas exitosas no dependen únicamente de los contenidos que se enseñan, sino también de la capacidad de las escuelas para acompañar a las personas que aprenden.

Cerrar brechas requiere metodologías pertinentes y respuestas a los distintos contextos, pero también relaciones de confianza, espacios de escucha y docentes que puedan conectar los aprendizajes con la vida y las expectativas de sus estudiantes.

Porque, en definitiva, cuando un estudiante encuentra un docente que lo reconoce, lo escucha y cree en sus posibilidades, la educación puede convertirse en una verdadera oportunidad para transformar su trayectoria.